No salgo de mi asombro. ¿Desde cuándo una empresa manda sobre un país? ¡Oh, vaya! ¡Qué pregunta más tonta la mía! Estaba pensando en mi mundo ideal, pero ya he puesto los pies en la Tierra… Repito y edito: No salgo de mi asombro, ¿cómo es posible que las empresas sigan mandando sobre los países? ¿Cómo es posible que una empresa tenga más fuerza que un gobierno, que un país? ¿Cómo se atreve una empresa a decr qué es lo que debe hacer un país? ¿Cómo se atreve a denunciar a un país? Increible-ble-ble…
Phillip Morris, que no sólo se dedica a fabricar cigarrillos sino también productos alimenticios, lleva idea, como he leído en el periódico no hace mucho rato, de denunciar a Norega por prohibir desde primeros de este año la exposición en los escaparates de tiendas que venden tabaco de esos mismos productos. A mi me parece una medida acertada que si sale de los propios noruegos no merece debate alguno por parte de extraños, extranjeros y gente que no es de Noruega. Imagino que los noruegos piensan en su salud y la de sus vástagos. El argumento que esgrime Phillip Morris para la denuncia es decir que no está comprobado científicamente que esa medida (la de retirar el tabaco de los escaparates) sea beneficiosa para la salud. Yo me pregunto:
Bastante hace Phillip Morris por la sociedad, envenenándola, para que ahora se moleste como un chiquillo de tres años porque no exhiben sus productos en las tiendas. Si es que… El desprecio que muestran ésta, y otras compañías del mismo estilo por la gente tendría que ser suficiente para que muchos dejásemos de fumar de por vida. A ver en qué queda todo esto. Espero que el gobierno noruego no obtenga mucho dinero de tratar con estas empresas, si no, seguro que tienen que dar marcha atrás en su decisión de retirar de los escaparates el tabaco.

No se detienen ante nada.
No tienen escrúpulos de ningún tipo.
Saludos.
Razón no te falta…
Las empresas gobiernan, especialmente en Colombia parece que se hubieran aliado con alvaro Uribe para decrecer la calidad de los salarios.
Besitos amistosos con los afectos de siempre!
Un día acabará el poder que tienen estas grandes corporaciones..!
Quiero pensar que esa afirmación es cierta, la de que algún dia este tipo de empresas dejaran de tener tanto poder, pero las posibilidades de que esto ocurra son muy escasas si echamos un vistazo a la actitud de la sociedad (en la cual por supuesto me incluyo). Lo tienen todo demasiado bien montado y, nosotros, egoistas, acomodados y, por qué no decirlo, miedosos, no nos creemos con fuerza para luchar contra estas empresas. Luchar contra estas empresas significa, a su vez luchar contra los gobiernos, pues son todos una misma cosa, una fuerte alianza manipuladora y clasificadora.
Hoy más que nunca me veo obligado a sentirme optimista. En las jornadas farmacríticas a las que estoy asistiendo este fin de semana he podido ver como muchos jóvenes y no jóvenes, profesionales de la salud (en el caso concreto de estas jornadas), empiezan a criticar severamente el papel de las farmaceúticas. Y quien habla de farmaceúticas puede mencionar cualquier otra gran corporación porque sus métodos de actuación y desapego a la sociedad son los mismos.
Veo esperanza, porque siento que cada vez más personas se interesan por temas que antes sólo estaban destinados a una élite, una élite que nos mentía y a la que estábamos subordinados. Pero las cosas están cambiando. Ya no sólo son las élites de cualquier disciplina las que tienen capacidad para acudir a los datos sino que es toda la población la que tiene esa capacidad, y es así como nace en la gente la actitud crítica; sobretodo cuando se comparan datos y se ve que no corresponden con la realidad.
Desde luego un problema grave es la misma sociedad: cerrada, ignorante y en muchos casos analfabeta…